Chicharrones de cerdo (Töpörtyű)

Chicharrones de cerdo (Töpörtyű)
Se prepara generalmente cuando hay matanza de cerdo. Para ello
se necesita tocino sin cuero, el que cortaremos regularmente en
cubitos de 3 x 3 cm. Los freímos en una cacerola o caldera. Por
cada kilo agregamos más o menos 100 ml de agua (o leche en
algunas regiones). De no proceder así se doraría el tocino en
seguida y en medio quedaría crudo. Con el agua, al contrario,
primero empieza a cocerse y derretirse y, así, lo vamos friendo sin
tapar, a poca llama, revolviendo de vez en cuando hasta disolver la
grasa. Podemos conocer si ya están listos los chicharrones
cuando cogemos uno, lo cortamos en dos y en medio también
está cocido. De ser así, lo pasamos por un cernidor presionando
los chicharrones con un cucharón de palo para que suelte
un poco la manteca. Entonces obtendremos un chicharrón de
veras crujiente, aunque se suele ponerlo nuevamente al fuego,
rociarlo ligeramente con leche y seguir dorándolo. Así será más
suave, lo que no se recomienda si se trata de guardarlo. Los
chicharrones carnosos se preparan con tocino entreverado,
generalmente de la sabanilla del cerdo. También es costumbre
freír así la grasa de cerdo o de oca. Una vez solidificada su grasa
podemos guardarla en la refrigeradora; es deliciosa untada en
pan fresco, acompañada con rodajas de cebolla lila y rematada
con vino caliente o un buen té.